Bendición con motivo de la jubilación
Bendición con motivo de la jubilación
La transición de la vida laboral a la jubilación es un hito importante. Con el fin de la actividad laboral comienza una nueva etapa de la vida que trae consigo cambios, nuevos retos y oportunidades. Las estructuras a las que estamos acostumbrados desaparecen, surgen nuevas perspectivas… y hay cosas que aún hay que descubrir.Como comunidad, queremos poner conscientemente a las personas bajo la bendición de Dios en este momento tan especial. Creemos que el llamamiento de Dios y su fidelidad no terminan con la jubilación. Él sigue siendo el mismo Dios que nos acompaña, nos sostiene y nos guía durante toda nuestra vida. La Biblia nos recuerda que las personas mayores son una gran bendición para la comunidad. Aportan experiencia vital, testimonios de fe, sabiduría y visión de futuro: dones valiosos que pueden transmitir a la siguiente generación. La comunidad se nutre de la convivencia entre generaciones.Con la bendición por la jubilación, expresamos nuestro aprecio y oramos por la guía, la fuerza y la alegría de Dios en esta nueva etapa de la vida. Al mismo tiempo, animamos a los jubilados a que sigan aportando sus experiencias y su sabiduría a la vida de la comunidad y de las personas que les rodean. Porque la jubilación no es el fin de una vocación, sino el comienzo de un nuevo capítulo acompañado por Dios.
